El pasado domingo 15 de febrero se le rindió homenaje al cantaor extremeño Alejandro vega, un cantaor que se ha forjado así mismo.
Atesora los conocimientos de sus antepasados y es un referente en todos los ámbitos flamencos en la actualidad. De Alejandro hay que beber.
Alejandro Vega es un gitano noble, humilde y dominador de los cantes extremeños, los Tangos y los Jaleos que los lleva a su terreno, los hace con una personalidad propia que le dan un espíritu especial a esos estilos, una forma de hacerlos que solo él sabe y puede, porque también hay que poder.
La noche fue muy especial, arropado por la Kaita, otro de los baluartes extremeños, por Miguel Vargas, creador y fijador del toque de los Tangos y los Jaleos que junto con su hijo Juan Vargas y las palmas de Kiko Martín y Juan Carlos Gil, Alejandro lo dio todo a un público entregado en cuerpo y alma a lo que se vivía en el escenario del Teatro Rey de Pikas de Leganés.
Tarantos, Bulerías, Soleares, Tangos, Jaleos, Fandangos, Martinetes... palos que abordaron con maestría tanto la Kaita como Alejandro, ambos maestros amigos de escenario y amigos de corazón.
Quiero agradecer a Paco Marín sus palabras en la entrega de la XII Distinción Flamenca Ángel Lacalle que volvimos a recordar a este amigo ya desaparecido. Una Distinción que Alejandro recibió con lágrimas en los ojos y con un público en pie que reconocía sin duda alguna que era un homenaje necesario e imprescindible.
Nos vemos pronto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario